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Relato Loky para la Gran Gincana Literaria

11 octubre 2011

Hola holaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Este es el relato que Loky escribió para la Gran Gincana Literaria :D
Es muy bonito, leerlo que seguro que os gusta ^^

MIEDOS

La lluvia martilleaba los cristales del coche e impedía una completa visión de la carretera
donde, meses atrás, habían muerto sus padres. Paró en el lugar exacto del accidente, donde
debería haber un ramo de flores marchito. Para la sorpresa de la chica dos rosas rojas,
algo desechas por la tormenta, reposaban junto a la calzada. Se acercó y contempló, con
fascinación, como alguien había dejado, a demás de las rosas, una placa con nombres. Para el
asombro de la chica no eran los nombres de sus padres: Señores Crots, descansen en paz.

-¡¿Hola?!- Gritó una voz sin miedo. La joven dio un respigo. El propietario de tal voz llegó junto
a la paralizada muchacha en menos de un minuto-¿Estás bien?-preguntó con preocupación.

Las gotas de agua se le escurrían por sus largos mechones de pelo negro. La chaqueta verde
que llevaba y el resto de su vestuario estaban igual de mojado que el cabello del joven. Pero,
lo que más llamó la atención de Ana fueron los ojos del joven. Lilas. Instintivamente retrocedió
hasta quedar acorralada en la furgoneta. El chico misterioso se acercó intentando no asustarla.

-¿Te encuentras bien?- repitió.

Ana seguía rebuscando las llaves de su coche a tientas, en uno de los múltiples bolsillos que
tenía su pantalón, sin apartar la vista de los imnotizantes ojos del joven.

-Aléjate de mí-consiguió decir. El muchacho profirió una fuerte risotada que consiguió calmar,
solo un poco, a Ana.

-¿Piensas qué voy a hacerte algo?-preguntó divertido el joven.-Deberías taparte, vas a coger
frío-propuso dando dos pasosa hacía atrás para dejarle sitio a la muchacha que sostenía su
mirada. Ana pensó en aprovechar ese instante para abrir el coche e intentar arrancar, pero no
lo hizo, no quiso hacerlo.

-¿Quiénes son los Señores Crots?

Una máscara de dolor se apropió del rostro del chico de ojos violetas. A pesar de ello contestó
divertido.

-No puedes contestar a una pregunta con otra.- Ana se metió en el coche y puso la llave en la
toma de contacto. Cuando se dispuso a arrancar una voz a sus espaldas la marcó para siempre-
Son mis padres.- Y empezó a sollozar en silencio. Ana susurró una disculpa y se fue a toda
velocidad.

En los días siguientes solo pensaba en aquel apuesto chico de ojos lilas que había corrido la
misma suerte que ella. Tras varias semanas así se aventuró a volver al sitio de encuentro. Allí
estaba él. Sus ojos lilas brillaban bajo la luz del sol y la camisa negra que envolvía su cuerpo se
levantaba con el viento.

-Hola-susurró.-Siento haberte asustado la otra noche, no pensé en…

-No sigas, te entiendo. -Ana, con los ojos rojos de tanto llorar, depositó otras dos rosas,
blancas esta vez, en la tumba improvisada.

-¿Por qué has hecho eso?-inquirió incrédulo Sergio. Sí, ese era su nombre.

-Mis padres también murieron aquí-contestó Ana en un impulso de valentía. No había hablado
con nadie de ello y ya era hora.- Hace seis meses. Volvía de la fiesta de navidad que celebraban
en mi instituto y perdieron aquí su vida.-Repentinamente Sergio la abrazó por detrás y susurró
miles de disculpas y palabras cariñosas. A Ana le temblaron las rodillas y cayó de bruces
contra el suelo llevándose a Sergio con ella. Al caer se dieron un poco de rienda suelta y se
permitieron reír a pesar de las circunstancias.

-Mis padres murieron hace dos semanas, aquí, justo aquí.-comentó Sergio apartando con los
pulgares las lágrimas que corrían alocadamente por las mejillas de aquella chica tan fuerte
que la otra noche se había llevado su corazón.- Pero si su muerte ha sido necesaria para
encontrarte no han muerto en vano. Te quiero.-Ana tembló y se abrazó tan fuertemente a
Sergio que pensó que iba a romperle la camisa.- La otra noche te llevaste mi corazón cuando
desapareciste en aquella culpa, te he buscado y no te hallé. ¿Y tú?

Ana quiso correr para alejarse y a la vez agarrarse más fuerte a su camisa. Quiso gritar y
susurrar. Tuvo frío y calor, miedo y alegría. Y valor para decir que sí, que sus ojos la perseguían
en sueños y, gracias a ellos, había deshecho un poco del hielo que envolvía su corazón.

El amor, el arma más mortal que poseemos. Te quita y te da, va y viene, todo al mismo tiempo.
Nunca sabes cuando va a llegar, si te está esperando al doblar la esquina o se encuentra al otro
lado del mundo. Solo hay una cosa que es cierta, si temes al amor, temes a la vida.

Nos leemos!!




Relato Aliny para la Gran Gincana Literaria

Hola holaaaaaaaa

Este es el relato que Aliny escribió para la gincana ^^

Era una fría tarde de enero. El agua caía del cielo como un torrente, un húmedo y frío torrente.
Lucía temló bajo su impermeable y empezó a correr en dirección a casa, sus botas de agua
pisándo el suelo y salpicando en los charcos. Corría intentando no pensar en nada más que
en el hecho de llegar a casa para no acabar más empapada de lo que estaba. Pero eso fue
imposible, claro.
Un rostro hermoso, de rasgos finos y elegantes se dibujó en su mente. La miraba, con un brillo
especial en los ojos, una tierna sonrisa cuya dueña Lucía sabía que era ella, al menos lo era
antes de que su perfecta historia se acabara. Lucía frenó en seco, jadeando en parte por la
carrera, en parte por el dolor que le provocaba aquel recuerdo.
_ Alex_ suspiró en silencio mientras las lágrimas volvía a inundarla.
Hacía casi 7 meses desde que compartieron la última mirada, 7 meses de absoluta tristeza que
había sepultado a la antigua Lucía transformándola en la muchacha retraída y callada en la que
se había convertido.
Apoyada en la pared se tragó las ganas de llorar y siguió caminando.
Cuando llegó a casa,esta estaba vacía como siempre pasaba a esas horas, tras la marcha de
Alex, Lucía perdió mucho contacto con su madre, siempre estaba encerrada en la habitación
recordando, creyendo que sería capaz de vivir solo con recuerdos.
El timbre de la puerta sonó y Lucia dio un respingo.Se levantó y fue a abrir la puerta.
En el pasillo estaba un niño de no más de 10 años que la miraba con una sonrisa en los labios.
_Esto es para Lucía_ dijo mientras alargaba un peluche rosa con forma de osito.
Lucía se llevó la mano a la boca cogió el peluche y volvió cerrandole la puerta al niño se sento
en el suelo apoyándose en la puerta. Se acordó del mismo peluche que le había regalado Alex
en su primer cumpleaños, hacía 5 años. En aquel entonces se acababan de conocer pero era
como si siempre hubieran estado juntos.
Se abrazó al peluche cuando se dio cuenta de que tenía una pequeña cremallera en la
parte de atrás. Tiró de ella abriéndola. En su interior había una hoja doblada en un pequeño
cuadrado, lo cogió entre sus dedos y lo abrió.
En la parte de delante había una foto de dos personas contemplando el cielo de la noche, le dió
la vuelta para mirar hacia la parte de atrás.
"La luna y las estrellas son luz suficiente para iluminar las oscuras noches, y un puente puede
transformarse en el lugar más hermoso y romantico del mundo, todo se reduce a la persona
con la que estés."
Lucía rememoró aquella noche, estaban con los amigos haciendo una fogata y ella y Alex se
marcharon a dar un paseo, cansados del jaleo que armaban los demás. Habían pasado los
primeros minutos en silencio hasta que llegaron al puente, Alex se había apoyado en una de
las barandillas del y miraba embelesado al cielo.
_ ¿Te has dado cuenta de la cantidad de luz que hay esta noche?_ preguntó Alex
_ Sí, será porque la luna está llena.
_ Creo que esto será perfecto.
Lucía lo miró extrañada.
_ Perfecto... ¿para qué?_ preguntó ella.
_ Para esto_ dijo acercándose y dándole un beso en la boca, pillándola por sorpresa.
Lucía no se apartó, era lo que llevaba queriendo desde hace meses y simplemente disfrutó del
momento creyéndo que era solo un sueño más.
Cuando se separaron, ella se rio y dijo:
_ Esto no era lo que me imaginaba, me refiero al sitio, nunca creí que si me besabas sería en
un descampado.
Alex rio y simplemete respondió:
_ El puente no es lo más bonito que hay, pero tú estás aquí, así que es más que suficiente
para que este destartalado lugar sea el más hermoso y romántico del mundo. Te quiero, Lucía,
siempre lo he hecho y ahora que he tenido el valor de decírtelo espero que tú...

_ Yo también te quiero_ le cortó Lucía abrazándose a él_ te quiero_ dijo en un susurro.
Lucía volvió de repente a la realidad y movida por los recuerdos cogió su impermeable y se
dirigió al puente. Ya había anochecido y la calles estaba bastante vacía debido al frío. Cuando
llegó a su destino se quedó mirando al viejo puente, abrumada por todo lo que significaba para
ella.
Una voz carraspeó tras ella. Lucía se giró sorprendida de que hubiera alguien ahí. Cuando miró
a la figuro que estaba de pie ante ella se quedó muda.
Él la miraba con sus ojos verdes, el oscuro pelo había crecido desde la última vez que lo vió,
cuando sonrió pudo comprobar que su sonrisa seguía siendo la misma.
_ Alex...
_ Lucía, he vuelto, como te prometí...
_ No... esto es mentira... tus padres...
_ Lucía se lo he dejado claro, mis padres son parte de mi vida, pero tú también, si ellos no te
aceptan es su problema, ya soy mayor, he tomado mis propias decisiones, y mi decisión es
volver contigo. Si aun me quieres, claro...
Lucía aun con los ojos húmedos lo abrazó temiendo que se fuera mientras la luna asomaba
tímida entre las nubes.

Nos leemos!!




Relato Anabel para la Gran Gincana Literaria

Hola holaaaaaaaaaaaaaa

Aquí tenéis el relato que Anabel envió para la Gran Gincana Literaria ^^

Aún te espero

Llevo esperándote toda mi vida, con sus interminables minutos y segundos. La espera se me hace insoportable, pues todo parece ir mucho más lento cuando esperas a alguien y tienes el corazón lleno de amor. El tiempo pasa despacio, como arrastrándose, como si fuera un caracol o una tortuga. Pero no se detiene nunca.

No importa lo que hagas para intentar que se pare. No importa que seas alguien importante, que tengas dinero o que seas famoso. El tiempo no se detiene ante nadie ni ante nada. Como la muerte, que nos llega a todos por igual. Y a veces, también el amor. El tiempo te llega a ti y me llega a mi, pero también nos rodea a ambos.

El amor, esa palabra de cuatro letras que conduce a la alegría pero también al dolor. Esa palabra que nos hace soñar, pero también mantenernos con los pies en el suelo. Esa palabra que nos hace volar por el cielo cuando es primerizo, y sufrir cuando lleva años usándose entre dos almas.

El alma está compuesta de pedazos, pero no se pueden enumerar en un tiempo concreto. Los pedazos se extienden a lo largo de innumerables situaciones vividas, pero no existe un espacio para situarlos. Nadie sabe como rehacer el puzzle una vez el corazón se ha roto.

Nadie sabe como amar una vez la muerte se lleva al ser que amas. Nadie debería esperar tanto.


Nos leemos!!




Relato de Atrévete con la lectura para la Gran Gincana Literaria

07 octubre 2011

Sueños por cumplir

 
-Aquí tienen todo señores, que disfruten el viaje.


-Ya lo tenemos Iker, ¡por fin..!- susurraba Olivia a su pareja, mientras agarraba a Natalia, la hija de ambos, que no paraba de correr por la agencia de viajes.

Era un sueño de mucho tiempo atrás. Viajar a Disneyland Paris. Toda una utopía para una pareja que no tenían el apoyo de su familia al no aceptar que Olivia se quedara embarazada con tan solo 18 años.
Se fueron con una mano delante y otra detrás, y entre esas manos muchos sueños, entre ellos el de ir algún día a Disneylandia. Tras mucho tiempo, lograron llenar una hucha hasta arriba de euros, sufrimiento, y mucha ilusión y la llevaron a la agencia de viajes más cercana que tenían.

-Oli, llámame cuando lo oigas. Voy un momento al médico, que no me encuentro bien- Al  escucharlo, Olivia llamó rápidamente a Iker. -¿Qué te pasa?-preguntó Olivia-.
-Nada, estaba un poco mareado y he venido a que me hagan un chequeo. Me han repetido los análisis un par de veces y me han hecho unas radiografías.
-¡Vaya casualidad!- exclamó Olivia –justo ahora que en una semana nos vamos de viaje.
-No pasa nada tranquila, que esto no es nada. Te prometo que irnos nos vamos a ir, ¡tu tranquila!
-Voy para allá para estar contigo.

-Hola; ¿Iker López, por favor?, vino por urgencias hace un rato, estará en la sala de espera de urgencias, ¿puedo pasar con él?
-Sí, un momento.- contestó la enfermera.
-Perdone señorita, ahora mismo en urgencias no hay nadie con ese nombre, ¿está segura de que ha venido a este hospital?
-Sí, claro, acabo de hablar con él.- dijo Olivia con la voz temblorosa.
-Vale, ya lo tengo, disculpe. Iker López acaba de ser ingresado de urgencia, pase a esa sala donde los médicos le informarán.

-No puede ser doctor, pero es imposible, si ayer estaba bien.- lloraba desconsolada Olivia.
-Tranquila, la situación es grave, no vamos a engañarla, pero tenemos a los mejores especialistas, y estoy seguro de que todo saldrá bien.


-Iker López, pase por favor- dijo el médico dando unas palmadas en la espalda a Iker y Olivia.
-Lo siento, no podemos hacer más. Lo hemos intentado todo en estos cinco meses, pero no podemos hacer más.
-¡Algo habrá que se pueda hacer!-exclamó Olivia, que no aceptaba que se pudiera ir para siempre.
-Lo siento, no podemos hacer sufrir más a su pareja, todos los esfuerzos serán en balde.


Iker estaba ya muy débil. Atrás quedaban muchos sueños por cumplir, como el de esos viajes rotos por una enfermedad incurable.
Olivia solo vivía para trabajar y cuidar de Iker y Natalia, que mientras Olivia trabajaba, se quedaba cuidando de su padre.


-Mamá, papá me ha dado esto para ti.-dijo Natalia mostrándole una carta a su madre
-¿Pero y para qué te da esto? ¿Dónde está papá?-preguntó sin casi dejar terminar a Natalia.
-Me ha dicho que se iba a asear, pero yo no oigo el agua ni nada.-Olivia tiró la carta y fue corriendo al baño temiéndose lo peor. Allí yacía el cuerpo de Iker, frio y aún con lágrimas recorriéndole las mejillas……


Para Olivia:

Hola cariño. No me quedan más fuerzas, lo siento. Cuando leas esto, mi corazón ya no estará latiendo, pero seguiré estando a tu lado siempre. Quiero que seas muy feliz, porque yo estaré viéndote, y hagas feliz a Natalia, que lleva un pedacito de mi.
Te pido que no me olvides nunca. Ésta carta lleva mi perfume, y mientras me recuerdes, seguro que el olor en ella será eterno, como mi amor por ti.

Antes de que pasara todo esto te prometí una cosa, y tras muchos esfuerzos lo conseguí. Busca en el cajón de la mesilla.

No te olvidaré.

Iker.


Olivia lloró desconsolada medio sentada en el suelo. Cuando pudo reponerse miró en el cajón y allí encontró un sobre con una reserva pagada para ella y Natalia para ir a Disneyland.
En ese sobre puso Iker de su puño y letra: Que todos tus sueños se hagan realidad. Os quiero.


Nos leemos!!




Relato Athenna para la Gran Gincana Literaria

Subastando mi corazón

¡No puedo creer que me haya visto arrastrada a esta situación!

Anna, deja de quejarte de una buena vez. Todo esto es por un buen fin – me recordó por
enésima vez una de mis compañeras de trabajo.

¿Cómo podría olvidarlo? Seguramente, esa era la única razón por que no había salido
corriendo, todavía, en dirección hacia la salida de emergencia para huir y poder escaparme del
bochorno y la vergüenza a la que estaba a punto de someterme.

Giré la mirada observando los vestuarios en los que estábamos todas las chicas. Reparé en un
espejo de cuerpo entero, que cubría una de las paredes. Era magnífico. Una mujer me devolvió
la mirada. Tenía unos ojos azules verdosos idénticos a los míos, aunque, a diferencia suya, los
míos solían estar escondidos tras unos gruesos cristales que los empequeñecían y afeaban. Su
cabello, de la misma tonalidad que el mío, se veía salvaje, brillante, indomable. El vestido rojo
con escote que vestía y el maquillaje realzaban su figura y su belleza. Debía admitir el gran
trabajo que los estilistas habían hecho. Desgraciadamente, yo no me reconocía en ella. La miré
por última vez antes de desaparecer de aquel lugar. Ya no soportaba no sentirme yo misma,
no podía seguir observándome y considerar mi reflejo como a una extraña. Era una sensación
amarga, incómoda.

¡Anna! Prepárate. Ya nos están anunciando – No tuve tiempo a procesar sus palabras ni de
quien habían procedido cuando ya había sido empujada para la formación, de forma que
facilitara nuestra salida al escenario para ser expuestas como ganado para la subasta.

Aún en esos instantes, mientras escuchaba al presentador decir mi nombre o cuando me
dirigía al espectáculo, me preguntaba cómo había sido posible que hubiera salido inscrita para
ser subastada en un evento solidario, que mi empresa había tenido la virtud de realizar para
colaborar en la construcción de un nuevo orfanato, cuando no me había presentado para tal
acto. La idea, en verdad, era genial pues todos los fondos se destinarían a una buena causa.
Además, las muchachas a tomar parte solamente tenían que cenar con su comprador sin más
compromiso, además de recibir un incentivo económico. Así me lo pareció hasta que recibí las
gracias por haberme prestado para participar en la subasta.

Indudablemente, intenté en su momento evitar que esa locura siguiera su curso, más,
inexplicablemente y por variadas razones, no me dejaron retractarme. Mi conclusión se
reducía a que era la única voluntariamente obligada a participar, paradójicamente.

Los nervios, aunados a mi timidez, a mi vergüenza y a mi baja autoestima hacia mi persona,
pululaban como mariposas en mi estómago y cual hormigas a través de mi piel.

Tan ensimismada estaba, tan absorta a todo lo que acontecía a mi alrededor, que, cuando quise
darme cuenta, ya había sido subastada y me dirigía en una limosina hacia mi destino. Sentía
curiosidad por saber quien había pagado una cantidad tan exorbitante por cenar conmigo; con
Anna, aquella chica con gafas bajita y sobria, sin ninguna cualidad en especial o atractivo
aparente.

No había reparado en el estacionamiento del vehículo hasta que el chófer, educadamente, abrió
la puerta para ayudarme a apearme del mismo. Le agradecí con un asentamiento de cabeza.
En verdad, le estaba agradecida pues los altos tacones que llevaba amenazaban con hacerme
perder el equilibrio, algo con lo que había estado luchando toda la noche, en realidad.

Eché un vistazo al lugar. Quedé sorprendida, no solo por su majestuosidad, sino también
porque aquel lugar no era un restaurante. Sin lugar a dudas, aquello era una mansión. No pude
expresar mi opinión al respecto, cuando una sirvienta, amablemente, me acompañó al interior
dirigiéndome hasta una de las habitaciones del piso superior.

Llamó a una de las puertas que adornaban el alargado pasillo y la abrió cuando recibió el
consentimiento del inquilino, de mi comprador durante aquella noche.

Respiré hondo y entré cuando la criada así me lo indicó.

Debo decir que mi sorpresa fue infinita al reparar en el hombre, que se apoyaba levemente sobre el
gran escritorio de madera que se erigía, en lo que, pude observar, era un despacho.

- ¿Jefe? – quedé anonadada al ver al imponente y al más atractivo hombre que hubiera
tenido la suerte de conocer: el dueño de la compañía en la que cooperaba. Mi trato con él
se había limitado al ámbito estrictamente profesional. Ello no significaba, sin embargo, que
no hubiera reparado en su existencia, que no lo observara en toda oportunidad que se me
presentara o que no acabara irremediablemente atraída hacia él.

- Hola Anna, ¿sorprendida? – Podía asegurar que ese sentimiento no podía definir con
exactitud todo lo que profesaba en esos minutos.

¿Por qué? – fue lo único que pudo salir de mis labios. Eran tantas emociones encontradas
que me sentía bloqueada para procesar otra cosa que no fuera el conocer las razones que
lo habían llevado a montar toda esa parafernalia. Mi obligada participación, la subasta.
Ahora todo cobraba sentido. Todo había sido por obra y gracia suya.

Quería que todos te vieran a través de mis ojos, como lo hago día tras día. Me pareció una
buena oportunidad – Sentenció.

“¿Una buena oportunidad? Repetí interiormente, ¿oportunidad para qué?” Quizás mi intención era
plantearle mi duda, más no lo hice al volver a escuchar su atrayente, enigmática y sensual voz:

- Te amo, Anna. – Mi cara mostró la incredulidad que mi mente sentía. Mi corazón, en
cambio, saltó de júbilo antes tales palabras, contento de ser correspondido. - No te
preocupes. Tenemos toda la noche para convencerte de que soy serio respecto a nosotros. –
No me dejó decir nada más, pues mis palabras murieron en su boca.

Mi último pensamiento coherente esa noche giró en torno a que ese hombre, esa noche, había
comprado mi corazón y no tenía ninguna perspectiva de devolvérmelo.

Yo también te amo, Lucas.
Nos leemos!!




Relato Página tras Página para la Gran Gincana Literaria

 -¡Hola, Sam! -dijo una voz un tanto familiar al otro lado del teléfono.
-¿Hola?
-¿No te acuerdas de mí? Solo han pasado dos años...
-¿Clara? ¿Eres tú Clara? -dije cortándola
-¡Síííí! Es que, estoy en Madrid y he pensado que podíamos vernos... creo que debemos aclarar
algunas cosas.
-Eh.. sí claro, por supuesto.-Dije mientras me pellizcaba una mejilla pensando que era un sueño.
-¡Perfecto! ¿Quedamos entonces en el mismo sitio de siempre? ¿Te acuerdas?
-Está bien. Quedamos a las ocho.
-Hasta luego, Sam.
-Adiós, Clara.
A las ocho de la tarde en un banco situado en el centro de Madrid...
Sabía que no iba a aparecer. Se marchó hace dos años a Nueva York y, ni tan siquiera me ha escrito.
Llevo intentando hablar con ella estos dos años y me ha resultado imposible. ¿Por qué me habré
echo ilusiones de nuevo? Antes de que se marchara, todo era perfecto. Ella era la persona con la que
soñaba, con la que pensaba compartir mi vida. ¿Y ahora? Ahora ella ha vuelto después de dos años.
¿Cómo estará? Seguro que guapa. Aún recuerdo su melena rubia y sus ojos azules. Esos ojos que
me miraban con tanto amor. Prometió escribirme y, no he recibido ninguna carta suya. La quería. La
quiero. ¿Para qué seguir engañándome? No he dejado ni un día de pensar en ella.
-¿Adivinas quién soy? -Dijo una voz a mi espalda mientras me tapaba los ojos. Como un relámpago
, una sonrisa curvó mis labios.
-Uhmmm.. no tengo ni idea -Dije mientras me daba la vuelta.- Clara...-Sus ojos me miraban de la
misma manera que recordaba. No ha cambiado, me dije. Sigue siendo Clara. Mi Clara.
-Sam...-Me agarró del cuello y me atrajo hacia sí. Un beso largo y suave. Un beso que llevaba
esperando mucho tiempo. No quise que acabara pero como si supiera mis pensamientos, se separó.
-Clara, eres tú.- No me lo podía creer. ¿De verdad era un sueño? ¿De verdad la tenía delante?
-Ajá. -Dijo mientras daba una vuelta sobre sí misma.- Y veo que tú sigues siendo Sam.
-Ajá. -Dije mientras le cogía un brazo y hacía que diera otra vuelta.
-Te he echado de menos. -Me cogió de las manos.
-Y yo a ti.-De repente, algo en mí estalló.- Llevo recordándote desde el día que te fuiste, Clara.
Miraba el buzón, el móvil y el teléfono fijo las veinticuatro horas del día.- Le solté las manos.-
¿Sabes cuánto tiempo llevo esperando noticias tuyas? -Cuando fijé la mirada en sus ojos, vi que se
llenaban de lágrimas.
-Sam.. yo...
-¡¿Sam yo qué, eh Clara?!-Dije cortándola.
-Yo... te escribí. Te escribí una carta cada domingo. Te llamé mil veces al teléfono fijo ya que, tu
móvil me salía apagado. ¿Crees que no cumpliría mi palabra, Sam? ¿Creer que yo no he esperado
noticias tuyas todos los días? Deseaba hablar contigo, Sam. Oír tu voz, recordar un beso tuyo...
-Clara...-Y, como si no hubiera sucedido nada con anterioridad, la besé. Un beso más largo del
anterior. Un beso tan deseoso como desesperado. Pero, de nuevo se paró. Clara se despegó de mí.
-Sam, ¿tú me escribiste?
-Clara, ¿cómo me puedes preguntar eso? Te escribí y te llamé. Pero, no recibí respuesta.
-Y si ambos nos escribimos, ¿dónde están las cartas? -Dijo mirándome fijamente.
-¿Sabes, Clara? No me importa. Dejemos atrás el pasado. Centrémonos en el presente y en el futuro.
-En nuestro futuro...
-Exacto. ¿Sam, podemos ir a tu casa? -Dijo con una sonrisa traviesa.
-¿De verdad hace falta preguntar?
Esa misma noche, en una habitación...
-Sam, ¿te puedo pedir un favor?


Nos leemos!!




Relato Sir Eragon para la Gran Gincana Literaria

04 octubre 2011

Hola holaaaaa

Aquí tenéis el relato que Sir Eragon envió para la Gran Gincana Literaria. Es precioso... disfrutarlo!

Carta de amor

¡¡Hola mi amor!!

Sabes que escribir no es mi aficion y cada vez que me pides que te escriba no se como empezar, te diria tantas cosas que no habría folios para expresar todas las cosas bonitas que siento. Te repetiria lo mucho que te quiero, lo mucho que me importas y lo mucho que te deseo en cada carta . Pero claro, para eso podría escribirte solo una y te la podrias leer y releer cada vez que me lo pidas. Se que no es justo y creeme cuando te digo que yo soy más de demostrar que de decir, pero hoy lo quiero intentar por que te lo mereces todo mi vida.

No hay nadie que me conozca tanto como me conoces tu y sabes que desde que estoy contigo soy más feliz que nadie. Tu has hecho que salga de aquel cascaron que me atrapaba. Te has convertido en mi dia a dia, y en la luz que me despierta todas las mañanas. Tus besos son el único alimento que necesito, y por todo ello, te has acabado convirtiendo en mi vida entera.

Cada día, cuando me despierto, me muero de ganas de despertarte a besos, aunque siempre acabe dandote un par de besitos. Me da “cosilla” romper tus sueños y prefiero quedar en un segundo plano. Solo espero que sientas mis pequeños besos cada mañana, y que signifiquen tanto como para mi. Ellos me dan la fuerza necesaria para superar tu ausencia cada dia. Cuando te llamo desde el trabajo o desde clase deseo oir tu voz diciendo “¡¡Hola mi vida!!”... Que voz tan dulce tienes princesa. Aunque estes recien levantada y tu voz sea mas ronca de lo normal, oirte es lo más grande que me sucede cuando estoy sin ti. Cuando llego a casa  me muero por abrazarte, aunque solo hayan sido seis horas sin ti. Siento que te echo muchísimo de menos, y solo quiero llegar para poder besarte y mimarte. La de carreras que me he pegado solo por llegar unos minutos antes a casa... Espero que entiendas que formas cada parte de mi, y que no pretendo agobiarte ni acapararte, pero cinco minutos sin ti pueden llegar a ser eternos.

Cuando estamos en el sofá viendo la tele o en el ordenador me encanta hacerte cosquillitas en la espalda, en tu brazo... No se como lo haces pero siempre sonries con esa sonrisa tan preciosa que tienes y que me enamora.

Cuando nos vamos a dormir, siempre me pides que te cuente un cuento. ¡Hay que ver que mala leche tienes!  Sabes que no soy un buen cuentacuentos y que la mayoria que invento no tienen calidad alguna.  Sin embargo, sonries y te ries y aunque nunca te lo haya dicho, no hay mejor forma de irme a dormir que verte feliz. He de confesarte y espero que no te aproveches de ello, que te contaria un cuento cada noche si con eso tuvieras la plena felicidad que te mereces.

Sé que eres una romantica empedernida y que sueñas con formar una familia junto a mi. Me repites mil veces tus ganas de estar conmigo y casarte. ¿Sabes? Si pudieramos casarnos, lo haría. No hay ninguna chica como tú. Eres la única que ha conseguido llegar a lo más hondo de mi corazón y no has dejado espacio para ninguna más.

Son casi 3 años que lle vamos juntos y jamás he dejado de quererte, jamás he dejado de desearte y amarte.  Y sé, y hablo sabiendo lo que digo, que nunca dejaré de hacerlo.

Siempre me agradeces lo mucho que te cuido y lo pendiente que estoy de ti, pero con el amor que me demuestras, estoy seguro que recibo más de lo doy, y por ello te doy las gracias. Gracias por quererme como me quieres. Gracias por darme todo el amor que necesito para vivir.

Te amo mi amor.. Te amo y te adoro, eres mi vida y mi mayor tesoro. Quedate siempre a mi lado, te necesito mi vida.

¡¡Te amo!!



Nos leemos!!




Relato Indianred para la Gran Gincana Literaria

03 octubre 2011

Hola holaaaaaaaaaaa

Aquí tenéis otro nuevo relato de la Gran Gincana Literaria, esta vez es de Indianred ^^

Cartas de amor


Mi querida Felicia:

Ayer escapé a la rutina de mis actividades cotidianas.  Caminé entre los árboles, frondosos como las dudas de mi alma, con el único propósito de encontrarte.  Amada mía, temblaban mis rodillas, transpiraba mi frente, latía desesperado mi corazón en el momento en que te vi.  Te vi...  A lo lejos...  Sentada en la mecedora de tu anciana abuela, mientras te bañaba la luz rosada del atardecer.  Tu silueta se recortaba entre las rosas que adornan la entrada de tu casa.  ¡Eres tan bella y refinada...!  Te vi blandir la mano en aire, como saludando a los duendes en el éter, y arrimar luego tu dedo a los labios pidiendo silencio a las ramas de los abetos que silbaban osciladas por la brisa.

¡Qué regocijo invadió mi espíritu al observarte tan serena!  Al apreciar como templaste tu carácter.  Y al comprobar que aquel torbellino tempestuoso y juvenil ha tornado en delicado sosiego tan digno en una dama.  Mi grácil mariposa, cuánto deseé ser, en persona, aquel fornido sirviente que cruzó la pérgola para ofrecerte una taza de té...  Y susurrar en tu oído una oda a tu belleza.

Mas la dicha de verte fue tan intensa como breve.

¿Por qué la felicidad es tan fugaz? 

Mi corazón se quebró y el mundo se derrumbó al percibir que acariciabas la rubia cabellera de un muchacho.  Aquel que hincado a tus pies murmuraba un canto.  Aún sin reponerme del dolor y la desolación, busqué en mi bolsa los papeles y la pluma que siempre acompañan al poeta.  Ciego por los celos, escribí velozmente una nota proponiéndote matrimonio.  Adorada Felicia, puede parecerte precipitado...  Sé que hace tres años que no nos vemos.  Durante ese tiempo no hice más que servir al rey en los caminos por los cuales me ha enviado, escribir alabanzas al recuerdo dulce de tus ojos y pensar mientras tanto en tu amor perseverante, con la confianza depositada en tus promesas.  Entonces...  ¿Qué otra cosa podía hacer yo, mi señora?  ¿Acaso contemplar impávido el romance de mi dueña con un extraño?  Fui claro en la misiva que arrojé ante ti.  Mas quiero reiterar mis palabras y mis intenciones: si es necesario me batiré en mortal duelo con el usurpador de tu corazón, para ganar tu gracia en justo combate.

Debo confesarte que sentí un grato alivio al ver que recogiste mi mensaje atado a aquella piedra.  Y más al ver que, luego de leerlo, lo remontabas a tu pecho.  Eso fue suficiente para devolverme el aliento.  Me retiré sigilosamente como había llegado.  Con el desasosiego y la vergüenza de haberme comportado como un insolente.  Por eso quiero resarcir mi conducta utilizando esta carta para sincerarme contigo como mandan las costumbres de una persona educada en buena familia.  Para hacer de mi proposición una resolución formal.  Dile a tu padre que le ruego que se digne a recibirme: estoy presto a presentarme con mis mayores respetos para solicitar tu distinguida mano.  Pongo ante ti mi patrimonio y mis nobles apellidos, como es debido.  Quedo a tu merced, esperando con ansias tu respuesta, aunque comprenderé si rechazas mi osadía.   
Siempre tuyo.       
                                                                                  Sofanor



Querido Sofanor:

Recibí tu carta con júbilo.  Realmente me encuentro bastante sorprendida al ver que confundiste algunas cosas.  Y es por eso que he decidido aclararte los entuertos.  

Sigo siendo el torbellino tempestuoso de siempre (¿recuerdas que de niña me llamaban “cabra loca?”).  A quien viste descansar serenamente en la mecedora de mi anciana abuela, era justamente: ¡mi anciana abuela!  Los ademanes que con tan excelsa pluma detallas no eran para saludar ningún duende ni nada parecido.  La abuela sólo espantaba las moscas que la molestan cada vez que se queda quieta...  Aún no podemos dilucidar si las moscas la persiguen por ese nuevo ungüento que se frota para alisar las arrugas o si es un presagio.  Lo que se acercaba a la boca no era su dedo, sino un trozo de galleta, así que de “pedir silencio a los árboles”, ¡mejor ni hablemos!

Lo que me molestó soberanamente es que vieras a un fornido sirviente, cuando en realidad era yo quien le alcanzaba un vaso de agua. 

¡Ay!  Mi Sofanorcito...  ¡Qué pena me provoca que te acongojaras tanto por una rubia cabellera!  Ya que ésta pertenece a nuestro perro de aguas, que no murmuraba ninguna canción, sino que gemía porque la abuela le pisó una pata...  Motivo por el cual, ella lo acariciaba consolándolo.

Como consecuencia de todos estos yerros disparatados, se armó un gran revuelo en mi casa.  Abuela leyó tu nota.  Ahora no hace más que pasearse ante los espejos y repetir que aún no perdió sus encantos, quiere buscar entre los árboles del bosque a su tan resuelto admirador.  El abuelo también busca al autor de la nota, para saber quién   es el mentecato que desea batirse a duelo con él.  ¡La idea del duelo lo rejuveneció, hacía años que no tenía qué hacer, más que fumar en pipa sentado en los jardines!  Recuperó sus antiguos trabucos, que estaban en el desván, y los lustró hasta hacerlos brillar.

A mis padres les aclaré yo misma la confusión.  Están “felices de sacarse un peso de encima”, textualmente  me lo dijeron.  Mamá encargó que agrandaran su vestido de casamiento, para dármelo para la boda, y me pidió que te explayes más sobre esos bienes que dices poner ante mí.  Mi hermano quiere vivir con nosotros en tu castillo.  Espero que no te moleste que ya  lo haya consentido, estoy segura de que llenará de alegría nuestras vidas con sus amistades mundanas, su amor por la música y su costumbre de organizar fiestas estupendas.

Siguiendo con lo del matrimonio, me contagiaste tanto entusiasmo que me adelanté a repartir las invitaciones a familiares y allegados.  ¡El domingo a las diez nos casamos!  Estaré esperándote en el pórtico de la iglesia con la misma impaciencia con que te esperé estos tres años.  Eso sí, el cura me dijo que no olvides  hacer un donativo interesante y que traigas puestas tus gafas de aumento y, a mano, la trompetilla, para que puedas disfrutar de la ceremonia.  Prometo que no te arrepentirás de concederme el honor de ser tu esposa. Con todo mi corazón.              
                                          Tu Felicia.

Nos leemos!!




Relato Aidan para la Gran Gincana Literaria

02 octubre 2011

Hola holaaaaa

Aquí tenéis un nuevo relato de la gincana:

Amor de Principio a Fin

Hola me llamo Laura soy una chica normal y tengo un problema estas son mis 2 últimos días en este
instituto. Todo empezó cuando recibí una beca para la mejor escuela del país sobre arte. No podía creer-
lo era lo que siempre había soñado pero tengo alguien muy querido aquí y no me quiero irme. Sé que
es mi sueño pero le quiero demasiado se llama Rubén asido mi amigo de la infancia desde que tengo
memoria.

Él está a mi lado no sabe ni que estoy enamorada de él ni que me iré dentro de 2 días odio cuando digo
una mentira. Rubén es un chico que no le importa quién eres si le caes bien será amigo tuyo siempre.
Tiene los ojos azules como el mar y el pelo era un marrón tan claro como el chocolate, tenía una medida
que pasaba de la normal pero eso me gusta de él que sea diferente a los otros chicos.

- ¿Laura en que piensas? -dijo moviendo su mano delante de mí para tener mi atención
-Nada en realidad – le mire a los ojos y él me miro a mi.
- Seguro que no te encuentras mal llevas unos día muy rara – puso su mano en mi mejilla y un rubor a
apareció en mi cara estaba segura. En aquel momento sonó el timbre “Salvada por la campana “.
-Tengo matemáticas me voy- bajo su mano y me dejo irme –Nos vemos después.

Rubén

Estoy preocupado por Laura siempre ha sido para mí como una hermana pequeña. Hemos estado juntos
desde la guardería y sé que algo no va bien. Ella es una persona divertida, apasionada en todo es la
guindilla del pastel lo que da sentido a todo. El pelo de Laura es marrón claro, sus ojos verdes intensos
como esmeraldas y tenía la estatura normal. No hacía mucho me di cuenta que sentía algo fuerte por ella
pero prefería no estropear las cosas.

Estoy preocupado por que ha empezado apartar su mirada de mi, la miro y huye pero a averiguare que le
pasa. Cuando volvamos para casa la invitare a un helado de vainilla jamás ha sido capaz de rechazar uno
y siempre me acaba contando que le precopa.

Se lo enviare por el teléfono.

Sara después de clase quieres ir a tomar un helado?

Ya esta enviado.

Suena las segunda campanada eso significa que llego tarde mejor voy a correr para clase no quiero que
me castiguen después de clase.

Laura

Las clases se habían acabado por hoy. Había que dado con el Rubén para tomar un helado de vainilla mi
favorito. Estaba esperando en la entrada del cole. Yo y el sabíamos que cuando me llevase a la heladería
tendría que contarle que me pasa se imposible de evitar.

-Hola, vamos?
-Hola, si vámonos

La heladería estaba a camino de casa me compro un helado de vainilla, el se compro el helado de Ferrero
Rocher. Mientras tanto yo le estaba esperando sentada en un banco y me llego un mensaje al movi
felicitándome por ir a la escuela de arte.

-Que es eso? –Nos miramos, me levante y he empezamos a caminar.
-Yo, Rubén te acuerdas que envié una carta solicitando una plaza para la escuela de arte?
-Si
- Me a llegado la respuesta

-Que te endicho?
-Que tengo una beca – En aquel momento la cara de Rubén cambio
- Que bien – me miro los ojos, mire hacia el suelo y me pregunto - Cuando te vas?
- Pasado mañana- Se paró de golpe y dejo de caminar – Rubén - sin darme cuenta lo primero que hice
fue abrazar-lo, él me rodeo con sus brazos a mi alrededor estrechándome con fuerza.Con una mano me
levanto el mentón para que le mirara a la cara, se acerco poco a poco esta que su labios se ajuntaron con
los míos.
-Te echare de menos…- Mi corazón empezó acelerar -pero debes irte- y se rompió en pedazos
Me soltó- tienes que preparar las cosas para irte-De mis ojos estaban saliendo lágrimas y salí corriendo.

Rubén

Fue tan doloroso dejarla irse hoy ya hace 1 semana… No hay nada que vea igual el mundo ha perdido
su color desde que se fue.

Yo le dije que se fuera por su bien , es su sueño no podía cambiar eso por mí porque sabía que si le pedía
que se quedara se quedaría pero…

Necesito escuchar su voz, verla sonreír cada mañana y su ojos intensos como las esmeraldas que le
il·luminaran el día.

Aquel día decidí que no podía esperar ni un día mas y iría haber-la. Haría lo que fuera para que supiera
que la quería no le importaba la distancia siempre estaría su lado… en su corazón.

Laura

Hacia 1 semana y media que me fui de Pueblo nuevo para poder venirme a Madrid. M’ encantaba
aquel lugar pero me falta el Rubén . Me dirigía hacia casa, subí a mi cuarto y cerré la puerta. Brotaron
unas lágrimas de mis ojos hacia una 1 semana y media que lloraba sin parar… no te una manos que se
ponían encima de mis ojos y me susurraron unas palabras.

-No llores – me destapo los ojos y me gire con el corazón acelerado .
-Pero – no me dejo terminar la frase me tapo los labios con su dedo
-Yo me dado cuenta que de verdad te quiero y no quiero dejarte ir nunca.
-Yo también te quiero
- Te prometo que jamás me iré de tu lado

Me beso como si el mundo empezara y acabara en mí, como si fuera su oxigeno para respirar me llevo a
sus brazos desde aquel momento fuimos almas gemelas que jamás se separaron, dos almas que se vieron
crecer esta envejecer.


Nos leemos!!






Relato Karla para la Gran Gincana Literaria

Hola holaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Aquí os dejo el relato que Karla envió para la Gran Gincana Literaria. Disfrutarlo! ^^

Tú, mi mejor amigo

-¡Hilary! Menos mal que te encuentro, ¿Dónde estabas?-dice Max.
-Estaba sentada debajo del árbol, no tengo ganas de hablar, lo siento-digo sin mirarle a
los ojos, me giré y fui yendo hacia la próxima clase, sociales.
-¡Espera Hilary!-dice Max, pero le ignoré, no tenía ganas de hablar con él, ni con nadie.
Max es mi mejor amigo desde hace un año, él era el único que me dibujaba una
sonrisa cuando yo estaba triste, él era el único que estaba ahí, el que me decía que me
protegería, que siempre estaría a mi lado, me ayudaba, me daba consejos, aguantaba
todos mis royos… simplemente era perfecto, simplemente era Max.
Pero todo cambió cuando conoció a Elizabeth, una chica de dieciséis años, dos más
que nosotros. Empezaron a salir, a compartir secretos y él fue dejándome de lado, me
sentía sola, mis amigas iban dejándome poco a poco y él sabía que al final también
terminaría dejándome abandonada en un rincón como a un viejo juguete.
Hace tres meses que anda liado con Elizabeth, nunca les había pillado besándose, pero
anoche, anoche todo lo cambió, los vi besarse en el parque de enfrente de mi casa.
Iba a comprar un helado en la pequeña heladería que hay en el centro del parque
cuando los vi en un banco sentados, sus labios juntados y si, besándose, no se porque
empecé a llorar, no compré el helado, me fui directamente a mi casa.
Tumbada en mi cama, las lágrimas iban deslizándose por mis mejillas, mis ojos
azules estaban encharcados de pequeñas gotas de dolor.
Anoche, sentí sensaciones que antes no había sentido, eran extrañas y cada una
diferente.
Antes de entrar a clase…
-¡Hilary!-dice Max que estaba detrás de la multitud de alumnos. Solamente me giré y
entré a clase.
Intenté evitar sus miradas, él está a segunda fila y yo a cuarta, se gira
constantemente y me envía papelitos, pero paso de leerlos. No se que me pasa,
prefiero estar distante con él.
-Joder, Hilary ¿Qué demonios te pasa?-dice Max nada más terminar la clase.
-No me pasa nada, solamente no quiero hablar con nadie-digo en un tono medio
cabreado.
-¿Ni conmigo? Va… cuéntame lo que te pasa, seguro que te puedo ayudar...-dice él y
me coge de la mano, yo impulsivamente la quito lo más rápido posible.
-Ni contigo, no quiero tu ayuda, ocúpate de Elizabeth ella es tu novia y es por la que
te tienes que preocupar-digo mirándole a los ojos fijamente.
-Lo que quieras. Tú mandas señorita-dice con un tono burlón.
Van pasando las horas y Max pasa de mi, se que estuve muy mal pero estaba dolida
por lo que vi anoche, no se porque me ha afectado tanto.
Las clases han terminado por hoy. De vuelta a casa, veo como en el portal de Max
que está a unos metros del mío, están hablando él y Elizabeth, Max no se que le dice pero puedo comprobar que por el rostro que ha puesto Elizabeth no es nada bueno,
pasan unos minutos y ella se marcha corriendo y Max entra en su casa.
Me quedo atónita, no se que decir ni que pensar. ¿Max habrá cortado con Elizabeth?
No se porque pero se dibuja una sonrisa de oreja a oreja en mi rostro, no quiero una
sonrisa, no quiero sentirme así, mi corazón empieza a palpitar fuertemente, me
duele el pecho, empiezo a llorar, está vez son lágrimas de felicidad, me rio, corro
hacía mi habitación, salto encima de la cama…
No se porque he hecho todo esto, nunca me había pasado antes, tengo una
sensación en mi cuerpo de querer comerme el mundo, salir a la calle y bailar por el
medio de la acera, gritar, correr, sentir el viento rozar mi pelo.
Suena el timbre, voy corriendo, ¡es Max! Le abro, le dedico una sonrisa.
-¿Por qué estás tan feliz?-me pregunta Max
-No lo se, ¡estoy eufórica!-digo con una gran sonrisa en mi rostro
-Me gusta verte tan feliz-dice-Hilary, quiero que sepas una cosa…
En ese momento le beso, nuestros labios se rozan, concuerdan, son dos piezas que
encajan a la perfección, nos separamos un instante y le digo:
-Max, te quiero.
-Eso es lo que quería decirte antes de que me besases-dice entre risas.
Empiezo a reírme, me pongo roja pero me da igual, soy feliz, me he enamorado y lo
que es mejor, me he enamorado de una persona que también me quiere a mí.
-He cortado con Elizabeth, está mañana en el instituto me he dado cuenta de mis
verdaderos sentimientos, los cuales, señalan a ti, te quiero desde hace tiempo pero
no lo vi, me cegué ante nuestra amistad, perdóname-dice Max mientras me abraza.
-Estás perdonado, te quiero.
Nos volvemos a besar, menos mal que ahora mis padres están trabajando y mi
hermana en el colegio, por que si nos…



Nos leemos!!




Relato Hassela para la Gran Gincana Literaria

30 septiembre 2011

Hola holaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Aquí tenéis el primero de los relatos que nos han llegado para la Gran Gincana Literaria, espero que los disfrutéis! ^^

La autoescuela

Jamás pensé que escribirá la historia que vivi hace unos años pero hoy me he levantado con ganas y con la fuerza necesaria de contar mi gran historia de amor que no salió nada bien.

Empezó en el verano del 2008. Tenía yo por aquel entonces 18 añitos y me estaba sacando el carnet de conducir. Iba ya por el práctico, al principio me daba las clase un hombre mayor muy simpático y era un gran profesor, pero cuando llevabas unas 10 clase más o menos me comento que se iba d vacaciones y que le sustituía si hijo menor que también era profesor de autoescuela. Al día siguiente esta súper nerviosa porque yo era bastante tímida y conducir con alguien que no conocía me ponía me daba miedo. Le eche valor y me levante ese día pensando en que iba a salir todo genial.

Llego el día y me vino el coche de autoescuela a buscar a casa y cuando abrí a la puerta vi a un muchacho rubio con unos ojos verdes claro y un cuerpo de escándalo y me quede súper pillada. Me puse más nerviosa de lo que ya estaba y él fue el primero en presentase :

Hola me llamo Ángel, soy el hijo de Fran encantado.

Yo me llamo Elena, encantada. Le dije yo

Hoy te voy a enseñar a meternos ya por la ciudad y hacer las rotando asi que siéntate tu aquí y coge el volante.
Yo solo fui capaz de decirle que si con la cabeza, no me salía ninguna palabra asi que nos bajamos del coche, él se sentó en el lugar del copiloto y yo en el conductor. Cuando lo vi de cuerpo entero solo puede pensar que era un ángel tal y como indicaba su nombre. Me puse a conducir y nos llevamos hablando toda la clase y la verdad que se me paso súper rápido. Llego la hora de despedirnos y me dijo que el daba clase todos los días que si a mí me venía bien y la verdad que a lo principio yo no quería porque era verano y quería disfrutar pero al final fui incapaz de decirle que no. Quedábamos todos los días y la verdad que cada día que pasaba mejor nos llevamos hasta que ya pasaron 5 clases que después de la clase me dijo que si me apetecía tomar una cervecita y yo le dije que si. Nos llevamos horas y horas hablando de nosotros, de lo que nos gustaba y de lo que no. Pasaron los días e ibamos quedando después de las clases para ir a tomar algo, hasta que ya un día yo me arme me valor y le dije que si quería venir a tomar por la noche una copa con mis amigos que aunque yo tuviera 18 años y el 28 no éramos unos críos.
Esa noche me arregle como nunca. Cuando llego la hora ahí estaba el esperándome con el coche para ir al bar y estaba guapísimo se presentó con un ramo de flores y no sé qué paso en ese momento que algo a dentro mía cambio y lo veía como el hombre de mi vida. Paso la noche y fue genial. Hizo migas con todos mis amigos menos con mi mejor amiga que no sé por qué pero no le cayó bien. Me fui a ella y le dije que que le pasaba con Ángel y me dijo que no lo veía transparente, que algo ocultaba. Yo le dije que porque lo decía y ella me dijo no ve que cuando hablas por el móvil se va súper lejos y se poner muy nervioso y yo le dije que no pensara mal que era un tío súper legal y totalmente transparente y solo me comento que abriera bien los ojos , pero yo no le hice caso y seguí a lo mío cuando acabo al noche me llevo a casa y me beso. Fue el beso más dulce y más cariñoso que jamás me habían dado. Le dije de quedar por la mañana e ir a la playa o algo y me dijo que no podía que ese fin de no podía que tenía que ser ya el lunes , y yo la verdad que me lo creí y no le di más importancia.
Llego el lunes y como siempre estaba a la misma hora con el coche de autoescuela para dar la clase y cuando lo vi ahí estaba el con su gran sonrisa y con otro ramo de flores. Nos besamos de nuevo y fue increíble. Así paso la semana viéndonos solo las horas de dar las clases y de después que nos íbamos a tomar algo hasta que llego el viernes y me dijo de quedar por la noche pero los dos solos que me quería llevar a cenar y luego por ahí y yo le dije que sí que encantada.
Llego la noche y nos fuimos a cenar. Fue una cena estupenda, una velada genial. Luego nos fuimos a tomar algo a un bar súper chulo y súper bonito y cuando ya me iba a ir me dijo que si me apetecía pasar la noche con el que había reservado un hotel para estar los dos solas ya que yo vivía con mis padres y el con un colega. Le dije que sí que tenía muchas ganas. Nos fuimos al hotel y pase la mejor noche de mi vida. A la mañana siguiente cuando me levante a su lado pensé que sería el hombre de mi vida y le comente que hariamos el "finde" y él me dijo que los fines de semana no podía quedar.

Nos llevamos viendo solo entre semanas durante dos meses hasta que ya llego el día que me presentaba a examen de conducir. Estaba súper nerviosa pero él estaba ahi apoyándome, hice el examen y me dijo el examinador que había aprobado y estaba tan contenta que me fui corriendo a la autoescuela a ver a Ángel para decirle la gran notica. Cuando llegue allí mi sorpresa fue ver a una mujer súper guapa y muy simpática embarazada hablando con Ángel muy cariñosa y cuando él me vio allí se le cambio la cara y se quedó súper pillado y muy nervioso. La mujer miro para atrás con una sonrisa y se me presento me dijo tu eres Elena no? Yo soy Rosa, la mujer de Ángel. En ese momento me quede d piedra y como si alguien me hubiera machacado el corazón. No fui capaz de decir, ni hacer nada y salí corriendo de allí pensando que el hombre de mi vida estaba casado y esperando a un hijo. Me quise morir en ese momento. LLame a mi mejor amiga y le dije todo lo que había pasado y que ella llevaba razón.


Nos leemos!!




¡¡Ganadores definitivos de la Gran Gincana Literaria!!

Hola holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Ya ha llegado el momento...
¡¡¡¡Por fin vamos a decir quienes son los ganadores definitivos de la Gran Gincana Literaria y que lote le corresponde a cada uno!!!!

(Si queréis ver la imagen más grande hacerle click)
Y bueno eso es todo...
¡¡¡¡MUCHAS FELICIDADES A TODOS!!!!
¡¡Espero que disfrutéis de vuestro premio!!

Estamos muy contentas con todo el apoyo que hemos recibido y la gran participación obtenida en la gincana. La verdad es que no tenemos palabras suficientes para agradecer a todos y a todas lo que hemos conseguido durante este mes. Hemos currado mucho para hacerlo posible y muchas veces estábamos liadísimas con tantos lotes y tanta gente, pero es algo que nos ha encantado hacerlo y creo que en un futuro estaríamos encantadas de que se nos presentara una oportunidad igual.

También deciros que ya hemos proporcionado vuestros datos a quien le corresponde entregaros los lotes, (o a nosotras mismas xD) así que empieza la cuenta atrás para que llegue a vuestras casas! jajaja

¡¡¡Esperamos que hayáis disfrutado tanto o más que nosotras en la gincana!!!

Nos leemos!!




Ganadores de la Gran Gincana Literaria

28 septiembre 2011

Hola holaaaaaaaaaaaaaaaaa

¿Qué tal estáis? ¿Nerviosos?

¡¡ Aquí tenéis la lista definitiva de los ganadores !!
¡¡ Enhorabuena !!


Siento mucho los cambios que ha habido. Siento que tanto Karla, Loky y Luz Efímera se hayan quedado fuera al final. No nos había llegado emails de algunos participantes (por eso no estaban contabilizado), y gracias a las capturas que nos han enviado, hemos podido comprobar que nos habíamos equivocado.
Si alguna de vosotras tres, no esta de acuerdo o quiere confirmarlo por vosotras mismas, mandarnos un email y os hacemos llegar las capturas junto al excel para que lo comprobéis.

Ahora centrandonos en los ganadores... Habrá que crear un orden de elección, ¿No? ¡ Allá vamos !
Al final hemos optado por daros un punto a cada uno, en el orden de llegada (el de la imagen). Hemos hecho Random por grupos de puntos. Empecemos...
*Para comprobar que las ventanidas del Random están por orden real podéis comprobarlo guardando las imagenes.

Grupo Verde (106 puntos).



* Por descarte, Hassela es la última en elegir en este grupo.


Grupo Naranja (105 puntos).



* Por descarte, Página tras Página es la última en elegir en este grupo.


Grupo Celeste (104 puntos).



* Por descarte, Princess of Dark es la última en elegir en este grupo.


Grupo Lila (103 puntos).




* Por descarte, Ninune Time´s es la última de elegir en este grupo.


Grupo Burdeo (101 puntos).

 



* Por descarte, Aliny es la última en elegir en este grupo.



Tanto el Grupo Amarillo (102 puntos), como el Rosa (100 puntos) y Gris (99 puntos), al haber solo un participante por grupo no nos hizo falta hacer Random. El orden de elección es el que les toca por defecto.

Aquí tenéis la lista final, en el orden que os toca elegir.



Ahora solo tenéis que rellenar el formulario que os dejamos a continuación para asignaros los premios. Tendréis que poner vuestro orden de preferencia de los 17 lotes e iremos descartando según el orden de elección que tenéis.

Os dejo AQUÍ el link de los premios.


Tenéis hasta mañana a las 23.59 para que nos lo enviéis rellenado. El Viernes colocaremos como ha quedado el reparto, para que todos seáis conscientes.

* Si alguién no nos manda los datos, pasaremos a los siguientes participantes que no estan en la lista, según orden de puntos *



Nuevamente daros gracias a todos los que habéis participado y habéis hecho posible tal Gincana. Agradecer también a cada una de las editoriales y autores que han querido colaborar en ella. Sin ellos y sin vosotros, esto nunca habría sucedido.


¡¡ GRACIAS !!

Nos leemos!!