Hoy me he levantado con ganas de hacer listas. Repasando en mi cabeza alguna que todavía no haya hecho y que pueda resultar interesante, he pensado que hacer una mencionando esas series/sagas/trilogías que he ido abandonando a lo largo de mi existencia podría estar bien (de las que me acuerdo, vaya, porque algunas me da que las he olvidado de mi mente por completo).
Antes que nada, tengo que decir que soy de las que le cuesta dejar algo a medias. Por suerte, con el paso de los años y tras lecturas, lecturas y lecturas, me he hecho a la idea de que si un libro (o lo que sea) no me gusta, no vale la pena perder el tiempo en ello. Me da pena, sí, pero si necesito dejarlo a la mitad porque no me llena nada, lo abandono y punto. Hay algunas sagas a las que he intentado darles una segunda oportunidad y otras de las que directamente he pasado porque con el paso del tiempo he ido perdiendo el interés. En resumen: ¡¡Imaginad lo muchísimo que me encantaron algunos de los libros que enseñaré aquí hoy!!



Aprendiz de diosa de Aimee Carter. Hace mucho tiempo que leí este libro. Ya habrán pasado unos cinco años o así y todavía tengo esa sensación de que fue un libro que no me gustó nada de nada. Es una mezcla de dioses griegos solo en el nombre (sobre todo el supuesto Hades), una serie de pruebas bastante lamentables para convertirse en diosa relacionadas con el cristianismo, amor metido con calzador, trama predecible… una joya, vamos. Dejando de lado que no continuaron con la saga, tampoco la seguiría aunque lo hicieran.
La ciudad del agua de Theo Lawrence. Una especie de Romeo y Julieta ambientado en el futuro bastante meh. La ambientación va fallando a ratos, los personajes son más bien planos y entre lo predecible que resultan algunas cosas y sinsentido otras… reconozco que me llamó mucho la atención por su portada. Qué le vamos a hacer.



El aprendiz de Taran Matharu. No fue un mal libro, aunque sí que tuve que dejarlo de lado la primera vez que lo leí y dejar pasar un poco el tiempo antes de seguir con él más adelante. Me resultó un libro muy introductorio y me costó mucho introducirme dentro de la historia. Tampoco llegué a engancharme en ningún momento y eso es raro. Era una historia bastante original, pero no consiguió llamar mi atención. Considero normal no haber tenido ganas de seguir la saga.
Pasajera de Alexandra Bracken. Este es uno de esos libros que si no hubiese leído, el mundo habría seguido girando con normalidad para mí. Empezó mal: con instalove (encima es una novela que tiene como epicentro eso mismo). Continuó normalita: consideraba su trama interesante y la ambientación estaba lograda. Y ya está. Con solo eso a su favor no he tenido ganas de continuar con la historia y dudo que lo haga más adelante.



El juego infinito de James Dashner. Reconozco que de este libro solo he llegado a leer la primera parte porque no sentía siquiera curiosidad por continuar. La primera parte me gustó, lo admito. Me resultó muy original y me dejó con ganas de continuar. Peeero, tardaron tanto en publicar la segunda parte, que cuando lo hizo fue un ok, me parece bien, pero no me apetece leerlo ahora mismo. Y así sigo.
Maravilloso desastre de Jamie McGuire. Este es uno de esos libros que o bien amas o bien odias. Yo no es que haya llegado a odiarlo, porque creo haber encontrado alguno peor, pero gustarme tampoco es que lo hiciera mucho. Hasta la mitad parecía que no era tan malo como decía la gente, pero luego ya fue otro tema. Para empezar me aburría soberanamente leyendo y luego ahí sí que acabé odiando al protagonista y replanteádome situaciones que al principio no me habían chirriado mucho.
50 sombras de grey de E.L.James. Lo leí por todo el boom que tenía detrás (sí, volví a caer y me pudo la curiosidad). En ese momento no había leído muchas novelas del género y aunque ya sabía que no era de lo mejor que podía llegar a encontrarme, incluso me llegó a sorprender. Pasó el tiempo y tras pensarlo seriamente me dije "¿Qué narices hacías leyendo eso y diciendo que estaba medianamente bien?". Por suerte, he sido un poco más coherente y consciente de mis lecturas y nunca he continuado con la trilogía por mucho que siguiese oyendo hablar de ella ni tampoco he visto ninguna de las películas. Me consuela un poco pensar que soy un poquito más racional y que ya no me dejo llevar tanto por las tendencias que no tienen que ver conmigo.



El imperio de las tormentas de Jon Skovron. Una novela demasiado cruel para mi gusto. Con una trama sin nada original que la hiciese destacar por encima de otras novelas de este género, lo único que destacaría (y no en sentido positivo) es la cantidad de escenas violentas gratuitas que contenía. Ni siquiera me plantee leer su segunda parte en cuanto la terminé.
After de Anna Todd. ¿Hace falta explicar algo sobre este libro? Quise leerla por todo el boom y porque es un género que no me desagrada, para luego darme cuenta, intentando negarlo en mi interior, que eso que estaba leyendo no me gustaba nada de nada (lo sé, me dejé llevar por las masas y eso no es bueno). Dejando pasar el tiempo para afianzar un poco mi opinión, llegué a la conclusión de que no, no iba a perder mi tiempo con estos libros nunca más.
El corredor del laberinto de James Dashner. No necesito que me lluevan piedras por esto, pero no pasé del segundo libro. El corredor del laberinto me encantó, incluso veo de nuevo la película si alguna vez pongo la tele y la están dando, pero con el segundo libro fue diferente. Al poco de terminar la primera parte, me puse a leer la segunda muy emocionada. Recuerdo que era verano, estaba tirada en la cama intentando leerlo y acabé echándome unas siestas increíbles. No pasaba de la mitad ni a tiros. Me aburrí tanto, que al final lo dejé y no he vuelto a intentar retomarlo.


El verano de los ángeles oscuros: La promesa de Kristy Spencer y Tabita Lee Spencer. Otro principio de saga que para empezar, no me desagradó, pero que con el paso del tiempo acabó perdiendo todo el interés para mí. Podría leer el resto si quisiese, pero aunque en su momento me gustase, ya he visto que ha acabado siendo simplemente una novela más y no siento muchas ganas de continuarla.
La corte reluciente de Richelle Mead. Acabé bastante decepcionada con este libro. Creía que me encontraría algo de la altura de Vampire Academy (saga que todavía se encuentra entre mis favoritas), pero lo que me encontré no se parecía en nada. La trama incoherente está a la orden del día y los personajes planos también. Me quedó muy claro que no iba a continuar en cuanto conseguí terminar el libro.



Propiedad privada de Joanna Wylde. Podría reducir la sinopsis
de este libro a: un libro sobre moteros que tratan a las mujeres como
trapos de usar y tirar. Entre eso y las escenas de sexo explícito que no
me gustaron nada leer y una traducción que hacía pensar que no estaba
pensado publicarlo en España sino en Latinoamérica y me sacaba mucho de
contexto, no sé cómo me atreví a terminarla.
Multiverso de Leonardo Patrignani. Le tenía muchas ganas tras las buenas críticas que había leído antes de ponerme con él. ¿Y qué me encontré?: Instalove, personajes planos y una historia aburrida. Total, que me decepcionó por completo y ya me quedó claro que no iba a leer la segunda parte si la publicaban.
Multiverso de Leonardo Patrignani. Le tenía muchas ganas tras las buenas críticas que había leído antes de ponerme con él. ¿Y qué me encontré?: Instalove, personajes planos y una historia aburrida. Total, que me decepcionó por completo y ya me quedó claro que no iba a leer la segunda parte si la publicaban.
¡¡Nos leemos!!



